4
May
2015

Hedor concentrado de tanta vida

No entendía el dolor porque no conocía el amor.

Miro y solo veo mi sombra.

Me envuelvo en espejos que desfiguran mi imagen.

Un día querré ver y no habrá balcones,

solo un paisaje de pisadas sobre ruinas,

cuencas vacías que no me reconocerán.

Un único recuerdo dejaré,

rabia y eco de voces que vuelven inyectadas en sangre.

Mi pasado será vuestro futuro.

El invierno cambiará de dueño arrasando la fuerza de mi desprecio.

No me asustaré; será mi sombra.

Seré y no podré huir sin que me corten los cristales que rompí.

Explotarán en mi conciencia las minas con que sembré los caminos,

ruinas en las que nunca conocimos el valor.

O lo perdimos y no supimos salvarnos,

solo quedarnos bajo las piedras,

sepultados.

Tal vez nuestro propio latido nos aplastó,

dejándonos sin consuelo, sin olvido, sin perdón.

Y entonces podremos disfrazarnos con máscaras,

sabiendo que son mentiras que nos acercarán,

alejándonos del todo para siempre.

Desde siempre.

Texto: Cuca

Fotografía: Cristian Fasoli

1 Response

Leave a Reply